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Después de las preliminares investigaciones, la empresa estatal Petroecuador ha resuelto despedir a 20 trabajadores de la Refinería de Esmeraldas, a quienes responsabiliza del derrame de más de 1.300 galones de combustible en el Río Teaone, el pasado 10 de julio.
Los afectados expresaron su malestar por la medida pues –según dijeron- no se siguió el proceso establecido en el contrato colectivo para su despido. “Los trabajadores tenemos un contrato colectivo que habla del comité donde se juntan tanto la empresa y los trabajadores, investigan por qué se está ocasionando ese tipo de problemas”, expresó el secretario del Comité de empleados, Miller Quiñónez, detalló la estación televisiva Ecuavisa. La dirigencia aseguró que el desastre no solo se debió a una falla humana sino también técnica debido a la negligencia de la administración en la ejecución de mantenimientos. “La piscina de aguas lluvias que contrató la administración naval hace dos años atrás todavía no la terminan. Si esa piscina estuviera funcionando, el producto derramado hubiera ido a parar a la piscina”, explicó Quiñónez. Por el derrame, el Ministerio del Ambiente sancionó a Petroecuador con una multa de alrededor de 49.000 dólares, que ha sido calificada de irrisoria por los ciudadanos que habitan en la ribera afectada. |